En cualquier proyecto de edificación, la correcta ejecución de la obra no solo depende del constructor o del promotor. Existen figuras técnicas clave que garantizan que el proceso constructivo se desarrolle conforme al proyecto, la normativa y las condiciones de calidad establecidas. Una de ellas es la dirección facultativa de obra.
En este artículo te explicamos en qué consiste, quiénes la integran, cuáles son sus funciones principales y qué dice la legislación vigente en España sobre su papel en la obra.
¿Qué es la dirección facultativa?
La dirección facultativa de una obra es el conjunto de técnicos que se encargan de supervisar, controlar y verificar que la ejecución del proyecto de construcción se realice de acuerdo con la documentación técnica aprobada, la normativa aplicable y las condiciones pactadas con el promotor.
Está compuesta, como mínimo, por:
- Dirección de obra (DO): arquitecto o arquitecto técnico responsable del diseño y su correcta ejecución.
- Dirección de ejecución de obra (DEO): técnico que controla la ejecución material (normalmente un arquitecto técnico o aparejador).
En algunos casos puede incluir también otras figuras, como la coordinación de seguridad y salud, si así lo exige la legislación o el tipo de obra.
¿Qué funciones tiene la dirección facultativa?
La dirección facultativa tiene una serie de responsabilidades técnicas y legales, según establece la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE). Estas son algunas de las más relevantes:
1. Supervisión del proyecto
- Asegurar que la obra se ejecuta conforme al proyecto aprobado.
- Comprobar que se respetan los planos, detalles constructivos y especificaciones técnicas.
2. Control de calidad
- Verificar que los materiales, técnicas y acabados cumplen con los estándares requeridos.
- Aprobar o rechazar unidades de obra en función de su conformidad.
3. Certificaciones de obra
- Emitir certificaciones parciales o finales de obra para el control económico del proyecto.
- Validar certificaciones del constructor o subcontratistas.
4. Control de plazos y modificaciones
- Evaluar y autorizar posibles cambios en el proyecto.
- Supervisar el cumplimiento del cronograma de obra.
5. Documentación final
- Emitir el certificado final de obra, necesario para la licencia de primera ocupación.
- Participar en la redacción del Libro del Edificio y entrega al promotor.
¿Quiénes forman la dirección facultativa?
La composición puede variar según el tipo de proyecto, pero en obras de edificación residencial, la estructura habitual es:
| Rol | Técnico responsable |
|---|---|
| Dirección de obra (DO) | Arquitecto |
| Dirección de ejecución (DEO) | Arquitecto técnico o aparejador |
| Coordinación de seguridad | Técnico competente designado por el promotor (arquitecto o aparejador) |
En proyectos de ingeniería o de obra civil, los perfiles pueden cambiar, e incluir ingenieros de caminos, industriales, etc.
Marco legal: ¿qué dice la Ley?
La Ley 38/1999, de Ordenación de la Edificación (LOE) regula el papel de la dirección facultativa. En su artículo 13 establece las obligaciones y responsabilidades de los agentes que intervienen en el proceso edificatorio.
También el Código Técnico de la Edificación (CTE) y las normativas autonómicas complementan esta regulación.
Responsabilidad civil profesional: Los miembros de la dirección facultativa deben contar con un seguro de responsabilidad civil obligatorio, ya que son responsables frente al promotor y a terceros por los daños derivados de errores en la dirección técnica.
Diferencias entre dirección facultativa y dirección de obra
Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, hay que distinguir:
- Dirección de obra (DO): encarna al autor del proyecto (arquitecto), que supervisa su correcta ejecución técnica.
- Dirección facultativa: incluye a la DO y al resto del equipo técnico que supervisa la ejecución material y el control de calidad.
¿Por qué es importante la dirección facultativa?
Contar con una dirección facultativa profesional y cualificada es esencial para:
- Garantizar la calidad constructiva del edificio.
- Cumplir con la normativa urbanística y técnica.
- Evitar problemas legales, técnicos o de seguridad en la fase de uso.
- Obtener sin problemas el certificado final de obra y las licencias necesarias.
Una obra sin dirección facultativa carece de control técnico y puede incurrir en irregularidades graves que afecten al promotor, al constructor y al futuro usuario.
La dirección facultativa es un pilar fundamental en cualquier obra. Su labor técnica, de supervisión y de control es clave para garantizar que el proyecto se construya tal y como fue concebido, cumpliendo normativa, calidad y seguridad. En manos de profesionales cualificados, es una garantía de éxito para el promotor y para la durabilidad del edificio.
¿Necesitas dirección facultativa para tu proyecto?
Contamos con arquitectos y arquitectos técnicos con amplia experiencia en dirección de obra y ejecución. Te asesoramos en todas las fases del proyecto y nos encargamos del control técnico integral.